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jueves, 1 de mayo de 2014

EN EL DÍA DEL TRABAJO

"El Cuarto Estado" de Giuseppe Pellizza da Volpedo
Corría el año 1886 cuando numerosos trabajadores de los Estados Unidos fueron a la huelga en demanda de la jornada laboral de 8 horas, que ya había sido establecida por la Ley Ingersoll promulgada años antes por el Presidente Andrew Johnson pero que era sistemáticamente ignorada. Durante la tercera jornada de huelga se produjo en la ciudad de Chicago una pelea entre los manifestantes y los "esquiroles" que trabajaban en la fábrica McCormik de maquinaria agrícola. En un momento dado la policía abrió fuego contra la multitud provocando varios muertos. 

Al día siguiente se convocó un acto en la plaza Haymarket por los trabajadores muertos la vispera. La policía actuó con contundencia hasta que en un momento dado una bomba hizo explosión entre los policías matando a uno e hiriendo a varios más. Inmediatamente la policía abrió fuego contra la multitud. Se detuvo a docenas de personas, y tras un juicio cinco de ellos fueron condenados a morir en la horca y ejecutados.
Retrato de los cinco ejecutados tras los sucesos de Chicago (fuente Diario 26 de Argentina)
En recuerdo de aquellos acontecimientos se instituyó en numerosos países el primero de mayo como Día del Trabajador (aunque en muchos otros la fiesta se celebra en otras fechas, como EEUU que lo celebra el primer lunes de septiembre). Es evidente que, con el paso del tiempo la fiesta ha sufrido un cambio profundo, parecido al sufrido por los propios sindicatos. De ser un día en los que se exigían mejoras (unos pocos) y la creación de un mundo ideal, basado en un par de teorías sin base, una cantidad ingente de prejuicios y sobre todo mucha fe (la mayoría) a un acto que se contempla como una obligación más de la casta privilegiada y burocrática en que se han convertido los sindicatos. Muchos sindicalistas, mayormente los que forman parte de las directivas, únicamente "trabajan" el Primero de Mayo.

Toxo y Méndez, Méndez y Toxo. Tanto monta.
Porque convendrán conmigo que resulta vergonzoso ver a Toxo y Méndez hablando en nombre de los trabajadores, cuando, por ejemplo, el segundo lleva veinte años en el cargo. Exigiendo luchar contra el paro, quienes tienen una responsabilidad primordial en la alta cifra que actualmente padecemos. Criticando la reforma laboral que ellos mismo aplican a sus trabajadores. O, sobre todo, hablando de corrupción.

Los sindicatos han perdido el norte, su única función válida, que es defender al trabajador, que considere que necesita esa defensa, evitando que un empresario sin escrúpulos pueda explotarlos, u obligarlos a trabajar arriesgando su vida o su salud. 

Fuente Libertad Digital
Sin embargo para eso los sindicatos no suelen estar, aparecen cuando hay que celebrar elecciones en la empresa y desaparecen inmediatamente después. O cuando muere un trabajador, momento en el que suelen hacer furiosas declaraciones a la prensa indicando que eso se veía venir, que no se cumplían las normas de seguridad etc. Curiosamente los periodistas nunca les preguntan que hicieron ellos para evitar ese desenlace.

Son, en fin, inmensas empresas dedicadas, de forma exclusiva, al saqueo de fondos públicos, que utilizan de forma extraordinariamente opaca. Son mamporreros de determinados partidos políticos cuyas tropelías aplauden con entusiasmo a cambio de generosas subvenciones. 

Este cartel se merece por si sólo una entrada, fundamentalmente porque el eslogan debería ser al revés.
En resumen, necesitamos reformar el sindicalismo español, hacer una limpieza general, porque en la situación actual de nuestra economía son muchos los trabajadores obligados a firmar contratos con condiciones abusivas, (no hablo de las rebajas lógicas) y generalmente se encuentran solos ante esas empresas, minoritarias, que maltratan a sus trabajadores. Para evitar esas situaciones se necesita a los sindicatos. 

Esa es su única función, y es la que muchos sindicalistas de base cumplen con esfuerzo cada día. Es a ellos, que hacen una extraordinaria y generosa labor, a ellos que actúan con honestidad, independencia y valor, a ellos que son, en fin, sindicalistas de verdad, a quienes quiero mandar un saludo desde este humilde rincón de la web, felicitarlos en este Primero de Mayo y, sobre todo darles las gracias.

viernes, 28 de marzo de 2014

LA AMENAZA DE LAS PALABRAS CRUZADAS (PRÓXIMAMENTE EN CINES)

Una sentimiento de culpa me corroe, me angustia, desde que hace unas semanas tuviera que salir en defensa del honor de la Defensora del Pueblo de Venezuela (lo que probablemente sea más de lo que ha hecho ella en su vida © Groucho Marx). ¿Qué puedo decir? aunque no me entusiasmó demasiado tener que fungir de desfacedor de entuertos y defender a semejante gobierno creí, y sigo creyendo que era lo justo en ese caso. 

Gabriela Ramírez, Defensora del Pueblo (pero sólo del que mola) de Venezuela
Quizá por eso, porque uno debe ser honesto, para compensar, llegó ayer a mis manos (metafóricamente) una noticia de esas que provocan cierta ambivalencia (no es la primera vez), una parte de ti quiere reírse, por lo absurdo y la otra, la que recuerda que esa gente es real y tiene poder, llorar hasta quedarte seco. Seguramente ya lo hayan leido pero quiero contárselo, de verdad, me muero por hacerlo.

Como todos sabrán desde un par de meses Venezuela (el modelo de alguno de nuestros autodesignados líderes de opinión) está asolada por la violencia. Las manifestaciones estudiantiles contra la corrupción, la inseguridad y la escasez fueron durísimamente reprimidas por la Guardia Nacional Bolivoriana y los "colectivos" del chavismo. Grupos de pistoleros que se dedican a disparar impunemente contra los manifestantes. 


Ha habido una treintena de muertos, cientos de heridos, miles de detenidos, y al menos cincuenta posibles casos de tortura. Y el gobierno, lejos de poner coto a la violencia, la mayor parte de la cual se ejerce desde su propio lado, se dedica a usar torticeramente los recursos del estado para acosar a la oposición democrática. Leopoldo López lleva más de un mes en una prisión militar, sin que se hayan presentado cargos, dos alcaldes han sido cesados por desacato tras un juicio sumarísimo sin las más mínimas garantías y María Corina Machado, otra de los líderes de la oposición (junto a Henrique Capriles y Leopoldo López) ha sido despojada de su escaño en la Asamblea, por aceptar la invitación de Panamá para hablar ante la Organización de Estados Americanos. And so on.

Mientras María Corina Machado interviene en la Asamblea Nacional es interrumpida por el público al grito de "Chávez vive, la lucha sigue". Uno de los que grita es... el Presidente de la Asamblea: Diosdado Cabello

En lugar de aceptar los problemas, especialmente la galopante inflación y la aterradora escasez, y ponerles remedio, se dedica a presentar las más absurdas teorías sobre el origen de esos problemas y de la violencia en su conjunto. Estados Unidos (la versión chavista de la conspiración judeo-masónica del franquismo), Colombia, la oposición, los fascistas, las telenovelas (no es broma) y el motivo de este post: Los crucigramas.

Como lo oyen (bueno, leen) según la ministra de Información y Comunicación Delcy Rodríguez los crucigramas son utilizados por los opositores para organizar y coordinar la violencia contra el gobierno. Una mente maravillosa, vamos. Mientras los periódicos apuran sus últimas reservas de papel, pues el gobierno no les facilita dolares (no se pueden comprar libremente) para importarlo, la ministra del ramo se dedica a escudriñar los crucigramas en busca de amenazas para el gobierno. Para mear y no echar ni gota. 

Lo dicho, dan ganas de reír, pero es demasiado triste. 

martes, 25 de marzo de 2014

EL GLAMOUR DE LA VIOLENCIA

No pensaba hablar sobre ello, de verdad, la cantidad de comentarios que se iban a hacer sobre el asunto, por cualquier con acceso a algo más moderno que el pergamino iba a ser tan abrumadora que el mío no iba a aportar demasiado, sin embargo, ¿qué quieren que les diga? La situación fue tan grave y las reacciones tan absurdas, hipócritas, antidemocráticas, etc. que no me puedo resistir a comentarlo. Lo han adivinado hablo de la violencia tras la manifestación del 22-M.


Vayamos por partes. En primer lugar, aunque por mi anterior post es fácil adivinar que no comparto las motivaciones y los argumentos de los autodenominados dignos, no les discuto su derecho a manifestarse, a hacerse oír, a hacer llegar a los poderes públicos sus opiniones, a ocupar de manera temporal el espacio público y hacer uso de los derechos constitucionales de opinión, reunión y manifestación. Cualquiera, en mi opinión, que quiera limitar el ejercicio pacífico de cualquiera de estos derechos, más allá de su posible colisión con otros derechos constitucionales, no ha entendido cuáles son las bases de la democracia liberal.

Sin embargo, como se puede deducir de la salvedad antes indicada es imprescindible conjugar el ejercicio de distintos derechos que en numerosas ocasiones no pueden ejercerse simultáneamente o sin menoscabo de los derechos de otros, para eso se creó el Estado y se desarrollaron sus tres poderes básicos, ejecutivo, legislativo y judicial.

Estado en que quedó el casco de un policía nacional tras recibir un golpe con un adoquín
Pero ¿qué pasa si el ejercicio de cualquier derecho se lleva a cabo, no sólo menoscabando los derechos ajenos, sino, directamente, de forma violenta? En ese caso sólo hay una opción aceptable dentro de un Estado. Los cuerpos y fuerzas de seguridad deben impedir que esos ciudadanos lleven a cabo sus intenciones y, posteriormente, ponerlos a disposición de la justicia, que determinará si han cometido un delito (o lo ha hecho la policía, ojo, que todo puede ser).

¿Y cómo puede la policía evitar que un ciudadano o un grupo impidan a los demás mediante la violencia el ejercicio de sus propios derechos? Lo ideal es recurrir a la previsión, y la contención, pero si no es posible deberán recurrir a la violencia.

Posiblemente se preguntarán por qué es inaceptable la violencia de unos y aceptable la de otros, la respuesta es muy sencilla (y requiere reflexionar sobre ella), la diferencia estriba en la legitimidad. Recordemos la definición clásica del Estado que dio Max Weber, hace un siglo: “Un Estado es aquella comunidad humana que, dentro de un territorio, reclama con éxito el monopolio de la violencia física legítima” (Un Estado que no tiene el monopolio de la violencia dentro de su territorio es un estado fallido, hablaremos sobre ellos otro día, digamos sólo que no es agradable)

Max Weber, sociólogo y politólogo.
¿Y qué determina la legitimidad de un Estado? El origen de su poder y sus instituciones (si es democrático o no) y el ejercicio que haga del mismo (si respeta a las minorías, su poder está limitado, existe un Estado de Derecho, etc.) Nos guste o no quién ejerce actualmente cada una de las magistraturas del Estado es evidente que tienen tanto legitimidad de origen como de ejercicio. Por lo tanto, en esta situación cualquier otra actitud violenta debe ser impedida y perseguida por el estado.

Esto explica por qué la policía debe cargar contra un grupo de energúmenos que arrojan adoquines o destrozan el mobiliario urbano, para eso están. ¿Significa eso que la manifestación en la que se inscribieron esos actos, y los grupos que la convocaron, son intrínsecamente violentos? No, en absoluto. Sin embargo es cierto que tienen una responsabilidad, si yo organizo un acto que de forma sorpresiva acaba en violencia, no soy responsable pero lo menos que puedo hacer es pedir perdón y condenar los hechos. Si la violencia era esperable, entonces si es posible que haya responsabilidad, ya que, al menos, deberían haber tomado medidas para impedirla.

Una de las armas incautadas el 22M
Y es ahí donde toda la estructura lógica del 22-M se derrumba, ninguno de los convocantes (que yo sepa, aunque estoy deseando rectificar, palabra) ha condenado los actos violentos, al contrario han atacado a la policía (con el agravante de que en este caso, los policías fueron atacados con una violencia y una saña desconocidas). Aún peor, los partidos de izquierda y los sindicatos, embarcados en su perpetua deriva populista, tampoco han condenado los actos violentos (aquíaquí, aquí, o aquí).

En este caso, y mientras no cambien de actitud, los grupos y especialmente los partidos y sindicatos que no condenan la violencia ilegítima, y antidemocrática, de los manifestantes, están promoviéndola, y por lo tanto serán responsables de lo que pueda ocurrir en el futuro. La violencia de los grupos minoritarios, es la muerte de la libertad, de la democracia y de la política. Ellos sabrán. 

Sobre la hipocresía de algunos, hablaremos otro día.




sábado, 22 de marzo de 2014

INDIGNACION, INDIGNIDAD E INDIGENCIA (INTELECTUAL)

A estas horas ya ha debido acabar de celebrarse en Madrid (pobre rompeolas) una manifestación en contra del sistema, la clase política, y otras cosas por el estilo (posiblemente ahora empiece la "fiesta"). Así llevamos desde poco antes de las elecciones municipales, manifestaciones continuas, gritos algaradas, invocaciones a los “grises” (para poder correr delante, claro, que viste mucho) etc.

Muchas de esas manifestaciones se pueden dividir en tres grupos:
  • Trasnochadas: que defienden el comunismo, la dictadura del proletariado y cosas así
  • Hipócritas: En las que los culpables se manifiestan contra las consecuencias de sus propias acciones. El PSOE contra los recortes, por ejemplo. O se confunde el beneficio personal con el interés general, los privilegios de un funcionario y el servicio público, verbigracia.
  • Dramatizadas: En las que un grupo de afines a un partido o sindicato, se dedican a protestar contra el partido del gobierno (si es del PP) haga lo que haga. Incluso si sigue su programa electoral (el del PSOE, digo).
Por supuesto no todas son así, ni mucho menos, hay mucha gente que tiene motivos sobrados para tomar la calle, para increpar al gobierno o para exigir soluciones. Sin embargo, todo parece indicar que la que hoy “disfrutan” los madrileños no es de este último grupo. Pero no quiero juzgar sus intenciones, no sería justo, me voy a limitar a examinar la información que ellos mismos nos han ofrecido, y créanme no tiene desperdicio. Acompáñenme en la lectura del

MANIFIESTO

En 2014 nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos. (El unico sujeto válido para dar una respuesta a la situación sería la ciudadanía, los pueblos son entelequias, y las clases sociales, no sirven de nada, fuera de la visión simplificada tan del gusto de la sociología. Señalar a una clase social como sujeto, es una buena forma de demostrar que no se ha entendido nada)

Bonita frase, lastima que no signifique nada. Pero es muy poética
Millones de trabajadores y trabajadoras (hay que ver, será trabajadoros, trabajadores y trabajadoras, aunque el orden pueda variar. Este es posiblemente uno de los mejores indicadores de ideas en un texto, si se recurre a ese tipo de expresiones, es que no las hay) se encuentran sin empleo. Tener unas manos para trabajar; tener una carrera terminada; disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo (no existe tal cosa, se estarán desperdiciando talentos individuales) de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no se merecen este atropello a nuestra (será a “su”, aparte no tener trabajo mientras se quiere trabajar, no es una indignidad, es una putada, lo indigno es tener un trabajo para el que no estás capacitado porque tienes un enchufe) dignidad colectiva.

Cientos de miles de familias han perdido su casa (no es por minusvalorar la desgracia que eso supone, pero las cifras son muy inferiores, cuando el CGPJ hizo públicas esas cifras mezcló churras con merinas, viviendas con locales, con naves industriales, etc. O primeras y segundas viviendas, porque nuestro país tenía la tasa más alta de segundas viviendas de Europa. Por último no todos los desahucios son por culpa del sistema o de la crisis, muchos son por simple estupidez o irresponsabilidad de los propietarios. Por supuesto cuando no son estos casos sí es una tragedia, y hay que buscar soluciones. Lo cual no quiere decir que cualquier solución valga, algunas son peores que el problema en sí). No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar (hay varias cosas más inhumanas, y todas las ha probado el comunismo que parecen apoyar), solo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los estados siervos (un siervo no tiene libertad, sin embargo nada obligaba a Rajoy a tomar las decisiones que ha tomado, podía haberle hecho un corte de mangas a las Cajas quebradas y ahorrarse el rescate, y a la Troika) de la Troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas.

Sin comentarios (Carmelo Jordá)
Mientras, la patronal, aprovechando el drama del paro masivo, aprieta las tuercas a la baja de los salarios y de las condiciones de trabajo a las personas que aún tienen un empleo (Esto es economía básica si hay un paro del 26% los sueldos bajan por dos razones, porque la oferta de empleo se dispara mientras la demanda baja y porque al disminuir la masa salarial también lo hace el consumo y las empresas, no olvidemos que en España la mayoría son PYMES, entra en pérdidas, las opciones son dos, o bajar salarios y tratar de aguantar o mantenerlos e irse todos, empresario incluido, al paro). Trabajadores y trabajadoras que, ante la difícil situación, no pueden ni siquiera cuestionar su papel de meros explotados/as por el capital. El sistema intenta obligarnos a mostrar agradecimiento a los empresarios, convertidos por el sistema en benefactores de la sociedad (Un poco de dramatismo nunca viene mal ¿verdad? Los empresarios en España no son vistos como benefactores de la sociedad, aunque si lo son, en la medida que aportan los bienes y servicios que requerimos. Dejan de serlo cuando viven al calor de la subvención, por supuesto. En cuestión de trabajo, no son benefactores ni nada. Es un intercambio libre, y por lo tanto justo, entre dos partes de las que ambas sacan un beneficio, de lo contrario no hay intercambio). Es hora de repartir el trabajo y la riqueza (¿Quién decide el reparto? ¿Como se lleva a cabo? ¿Por qué tengo la impresión que implica dejar que un grupo de burócratas decidan? Además, la riqueza si no se reparte libremente se reparte injustamente, es así de fácil. Dar a quien no se ha ganado, no es justo), y que las personas trabajadoras puedan sentirse dueñas de su futuro (Yo soy un trabajador, no un empresario, y el único que me puede privar de mi futuro es el Estado. En ello está).

Nuestra juventud no tiene posibilidad de forjar un proyecto de vida digno con las actuales políticas (Cierto, lastima que las que proponen sean más de lo mismo) y  se ve abocada a buscarse la vida en el extranjero como antes hicieron nuestros padres y abuelos.

Decimos no a un sistema patriarcal (¿qué tendrá que ver el culo con las témporas?) que nos arrastra a épocas del pasado, quitándonos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, negándonos la capacidad para decidir sobre si queremos o no ser madres, provocando la vuelta a los hogares para dedicarnos a la crianza (Yo tampoco estoy de acuerdo con la reforma de la ley del aborto, pero los argumentos utilizados son falaces, no obstante de eso hablaré otro día).

Estamos sufriendo las políticas ejecutadas por el gobierno del PP al dictado de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), consistentes en el robo de derechos y el empobrecimiento generalizado de la mayoría social. Estas políticas que se fundamentan en el pago de una Deuda ilegítima que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas, son producto de la especulación bancaria y los excesos de los distintos gobiernos (Reconozco que está es una de mis partes favoritas. La Deuda “ilegítima”. El gobierno se endeudó, y endeuda, con nuestro consentimiento y el de nuestros representantes. En España, jamás se ha votado a un alcalde que gastara menos que su predecesor. Todas las obras faraónicas y absurdas se hicieron con el entusiasta aplauso de al menos una mayoría de los votantes. Sin ir más lejos todos los partidos de izquierda, y el PP, abogan por seguir endeudándonos. Y la gente protesta por los recortes de gasto. Y de los impuestos. Siento desilusionarles pero ni el fraude fiscal ni subir los impuestos a los ricos serviría para nada. Pero lo mejor es la idea de que se puede decidir que parte de la deuda se paga y cual no. Lo entenderemos mejor con un ejemplo. Yo les pido prestado a ustedes 10.000€ para hacer una inversión necesaria, por ejemplo arreglar mi casa. Sin embargo cuando viene el albañil la reparación cuesta 6.000 € así que yo, en lugar de guardar, invertir, o devolver el resto, me dedico a vivir la vida padre, vamos “Resacón en las Vegas”. Ahora imaginen que cuando llega el momento de devolverles su pasta yo les digo. “Solo te voy a devolver 6.000 € porque el resto no se usó de forma debida” ¿Ustedes me volverían a prestar dinero? Pues eso es lo que pretenden estos genios de las finanzas).

Lo progresista es apoyar a todas las naciones imaginables (e imaginadas) salvo a España. No deja de ser curioso que en la Izquierda sean los únicos que se han tragado la propaganda franquista de que España la invento Franco (C. Jordá)
Privatizan lo rentable (Lo único rentable que se iba a privatizar era Loterías, y no se ha hecho) mientras nos recortan el presupuesto en salud, educación, dependencia, transportes públicos, agua, energía, comunicaciones, servicios sociales, etc.., (en realidad el gasto público, incluido el social ha subido desde 2007. Recorte recorte.... No) lo que redunda negativamente en nuestros derechos ciudadanos. Se ríen de nuestros mayores que sufren una enorme pérdida de su poder adquisitivo,(cierto, pero es que el sistema de pensiones es una estafa, salvo que la natalidad se dispare, mi generación cobrará una pensión irrisoria, tendremos que trabajar cada vez más años, pagar más, y cobrar cada vez menos. Es un hecho irrebatible. La única solución, cambiarlo por un sistema de capitalización o mixto, es la única que ningún partido, ni manifestante contempla) mientras ven como sus ahorros de toda la vida están secuestrados por la estafa bancaria de las preferentes (esto es una generalización, pero se puede dejar pasar) y otros productos financieros delictivos.

El gobierno del PSOE, con el apoyo del PP, modificó el artículo 135 de la Constitución para que se priorice el pago de la deuda frente a los derechos y necesidades de las personas. Lo justificaron diciendo que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades y que había que ser austeros y, por tanto, era imperativo recortar el déficit. (es imperativo recortar el déficit, por si no se han dado cuenta el dinero no cae del cielo. Es imposible endeudarse de forma continua. Pueden preguntar en Argentina que efectos tiene una suspensión de pagos, si quieren) Sin embargo, no ha habido ningún recorte a la hora de inyectar decenas de miles de millones de euros para salvar a los bancos y especuladores (cierto, pero tienen que entender que necesitaban a los bancos para poder colocarles la deuda. Es un circulo vicioso que empieza y acaba en la política. Además ningún gobierno se arriesgaría a perder las elecciones dejando quebrar el sistema bancario, lo que provocaría un grave quebranto económico a todo el país. Aunque duraría menos que la crisis de la deuda. Yo, me opongo por principio a los rescates, y a cualquier subvención, son injustas e inútiles, y nos perjudican a todos, en cambio soy partidario de que la quiebra de los bancos la pagaran sus accionistas, que para eso están).

Están aprovechando la crisis para recortar derechos. Estas políticas de recortes están causando sufrimiento, pobreza, hambre e incluso muertes y todo para que la banca y los poderes económicos sigan teniendo grandes beneficios a costa de nuestras vidas (No es buena idea mezclar política, economía y demagogia. No sale nada bueno).

Porque nos han robado la libertad. (cierto, sobre todo a través de los impuestos, pero también con el intervencionismo económico que se ha cargado la economía)  Al capitalismo le sobran las libertades y los derechos de la mayoría social (el capitalismo es el único sistema económico pensado desde la libertad y los derechos, sin ellos ni siquiera funciona, y desde luego no es capitalismo. El comunismo se basa en la imposición y la tiranía. Era Lenin el que decía aquello de “Libertad ¿para qué?”). Es un sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos y que nos lleva inexorablemente a una catástrofe medioambiental y social de alcance incalculable (En realidad es justo al contrario, el capitalismo beneficia a todos, los que se lo curran. Sobre el medio ambiente, sólo diré que las peores catástrofes ecológicas han ocurrido en países comunistas, aunque sobre ello hablaremos, también, otro día).

Para la mayoría social esta crisis-estafa está significando un gigantesco drama humano. Sin embargo, para una insignificante minoría supone un gran negocio. Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y criminalización del sindicalismo de clase y de los movimientos sociales. (No es cierto, se criminaliza a los violentos, y a los que usurpan derechos ajenos, es la única manera de que pueda haber libertad. Ellos deberían ser los primeros que renegasen de los violentos, ellos sabrán porque nunca es así.. Por otro lado, los sindicatos se criminalizan solitos, no necesitan de nadie, hace mucho que no representan a los trabajadores, son sólo una agencia de colocación dedicada a malgastar dinero público. Por cierto, de su representatividad y compromiso democrático da clara idea el hecho de que siguen negándose a que se auditen sus cuentas, hay sindicalistas que se lo curran mucho, y son auténticos héroes, pero el sindicalismo de clase, alta, es un nido de corrupción) Es un sistema que necesita la represión para mantenerse y que debe ser superado con la lucha en la calle.

La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente debido a los mismos elementos presentes en su nacimiento, el cual tuvo lugar en contra del pueblo (hay que joderse, alguien debería recordar que la Transición fue obra de un consenso que incluyó desde los franquistas a los comunistas, y refrendado por el pueblo ¿o no se ratificó, por abrumadora mayoría, la Constitución en referendum?), está corroído por la corrupción (Si) y no tiene ninguna legitimidad (No. Es lógico que quieran negarle legitimidad, así es como se puede acabar con la democracia e imponer el totalitarismo). Los derechos y libertades nos han sido robados para favorecer los intereses de una minoría y asegurar sus beneficios, los mismos que nos han llevado a este estado de excepción social, a base de desmantelar la educación y la sanidad públicas (No seré yo quien defienda el recorte en educación y sanidad, pero de ahí a decir que se desmantelan hay un trecho muy largo. Además es absurdo considerar que no se puede abaratar el coste de esos servicios y mejorar su calidad, bastante baja, por cierto, sobre todo en educación. ¿O es que cada Euro se ha gastado de la mejor manera posible?), de reducir drásticamente las pensiones de nuestros mayores, de apoderarse de nuestras  viviendas y de cerrar empresas, y despedir a miles de trabajadoras y trabajadores.

Los distintos Gobiernos se sitúan fuera de la legalidad (Algo me dice que no se refieren a la Generalitat), convierten en negocio los derechos que tanto costaron conquistar y sustentan la corrupción, un hecho generalizado pero no independiente del sistema económico (es cierto, la corrupción florece donde no llega el libre mercado, es lógico, sólo puede prosperar donde el poder es arbitrario), que forma parte de la estructura misma de esta sociedad y es indispensable para su desarrollo. Tanto los corruptores como los que se dejan corromper forman parte de este sistema injusto de producción y distribución de la riqueza (llamado socialdemocracia, o capitalismo de Estado, que tiene más de lo segundo que de lo primero).

Llamamos a los pueblos a que ejerzan su soberanía (los pueblos no existen, salvo como agrupaciones de casas, no tienen voluntad, ni derechos, ni capacidad de respuesta, ni soberanía. Esos son atributos de la ciudadanía), alzando su voz de abajo arriba (dificil hacerlo al revés), democráticamente (no se puede defender la democracia y negarle al mismo tiempo la legitimidad, salvo que lo que ellos llamen democracia sea lo que los demás llaman dictadura), para construir un proceso constituyente que garantice realmente las libertades democráticas, el derecho a decidir y los derechos fundamentales de las personas (Significa eso que vamos a reunirnos los 46.000.000 de españoles para acordar la nueva constitución, elegir representantes, es decir, seguir el proceso legal, o lo más probable, ellos son el pueblo y por lo tanto lo que ellos decidan será nuestra voluntad).

Desde la MARCHA DE LA DIGNIDAD 22M, consideramos que es importante articular una movilización unitaria, masiva y contundente contra las políticas que atentan contra los derechos humanos y la justicia social.

Willy Toledo, exiliado en Cuba, se ha encargado de leer el manifiesto (EFE/Luca Piergiovanni)
Una movilización contra el pago de la deuda, por el empleo digno, por la renta básica (siempre me ha encantado lo de la renta básica, nunca se acuerdan de mencionar quién la va a pagar), por los derechos sociales, por las libertades democráticas, contra los recortes, la represión y la corrupción, por una sociedad de hombres y mujeres libres, una movilización contra un sistema, un régimen y unos gobiernos que nos agreden y no nos representan (pues si unos tipos con más de 20 millones de votos, PP+PSOE, no nos representan, digo yo que cuatro colegas en una plaza, tampoco).

Exigimos, por tanto, que se vayan. Que se vaya el Gobierno del PP y, también, todos los gobiernos que recortan derechos sociales básicos, todos los gobiernos que colaboran con las políticas de la Troika.

Por eso hacemos un llamamiento a llenar de dignidad y rebeldía la capital del Estado español (por ahorrar espacio podrían haber puesto España, este es un ejemplo del cacao mental que padece actualmente una parte de la izquierda española), Madrid, el 22 de Marzo. Ese día llegaremos columnas de todas las latitudes (y longitudes) de la Península a Madrid y convocamos a los madrileños y madrileñas a salir a la calle e incorporarse a esa gran movilización de la mayoría (ya han decidido que son la mayoría, ¿ha llegado el momento de que impongan su voluntad “democrática”?) social.

Creo que hoy me he ganado el jornal. Lástima que no me paguen.